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Cayó herida una paloma en el jardín de mi
casa.
Tenía un ala caída y múltiples machucones
El pecho era una gran
llaga y la piel no se veía ¡Pobre paloma torcaza montarás y perseguida!
Una piedra dirigida por mano cruel y
asesina casi le quita la vida a la pobre avecilla.
Eva tomó a la paloma que no opuso
resistencia y con tremenda paciencia le buscó abrigo seguro.
La curó con
mucho amor desinfectando la herida.
La torcaza agradecida ni siquiera se
movía. En un mundo de dolor y violencias infamantes.
Robos, asaltos,
rapiñas y atracos a cada instante.
Proteger a una paloma parecerá poca cosa.
Pero es la acción amorosa que cambia la imagen desesperante, de una
humanidad cruel que se ensaña con placer en los débiles y humildes, con
una frialdad increíble, que por los siglos perdura causando tanta
amargura que hasta el alma desespera. |
Con toda el alma quisiera cambiar esta
realidad
Que los
pueblos sean unidos por compartido ideal.
Que
trabajando convivan, felices y siempre en paz.

Paloma torcaza, las manos de Eva te van a
cuidar a cambio te pido vuelvas a volar.
Recupera fuerzas porque me haces falta
cada día más.
Paloma torcaza, te pondré una carta
atada a una pata con una plegaria de pocas palabras que ojala se tornen
en la realidad.
Paloma torcaza,
¡Vive y Muere en Paz! |