|
Esta noche, tengo pensado visitarte.
Voy a esperar que estés dormida y calentita para
meterme sigilosamente en tu cama
y echarme a dormir estupendamente
y al mismo tiempo; tus piecitos de princesa
calentarte.
Cubierto por tu abrigado acolchado estampado
y tus mantas de lana con dibujos animados,
se que voy a dormir como se duermen,
después que llega el triunfo los artistas.
No creo que te vaya a despertar,
porque tendré sumo cuidado,
tu descanso no llegar a perturbar.
Pero, por si acaso te despiertas no hagas caso;
Duerme, duerme, duerme que, te estaré cuidando,
desde tu dulce sueño iré velando.
Atento, a cualquier peligro que pueda perturbar.
Duerme, duerme, duerme que puedo escuchar,
hasta el tenue movimiento de un insecto,
porque para eso; tengo bigotes largos.
Duerme María Isabel. ¡Que yo te estoy cuidando!
|