Creo que sigue
rampante por Internet la
confusión entre dos
importantes figuras de
la cultura en Brasil.
Confusión en la que (mea
culpa) también se
ha incurrido en este
Blog la semana pasada…
Cristovao Buarque
es el ministro de
Educación de Brasil y
Chico Buarque de
Hollanda el cantante,
compositor y escritor
que casi todos conocemos
muy bien en nuestro
país…
Las siguientes palabras
fueron pronunciadas por
el actual ministro y no
por el cantante. Esta
confusión se produce
evidentemente por el
apodo (y el apellido en
común) que ambas
personalidades
comparten…
Lo que sí creo es que
seguramente ambos
Chicos deben tener
una opinión muy parecida
sobre este tema. Las
declaraciones del
ministro brasileño (que
son lo verdaderamente
importante en todo este
embrollo) a
continuación…
Aunque estas palabras
fueron pronunciadas hace
más de cuatro años, como
todos los pensamientos
realmente inteligentes,
cobran una nueva
dimensión con el paso
del tiempo y se vuelven
más relevantes cada día
que pasa. Espero que
circule profusamente por
la red cada día más…
Cristovao Buarque:
Ministro de
Educación de Brasil
Durante un debate
en una universidad de
Estados Unidos, le
preguntaron al ex
gobernador del Distrito
Federal y actual
Ministro de Educación de
Brasil, CRISTOVÃO CHICO
BUARQUE, qué pensaba
sobre la
internacionalización de
la Amazonia. Un
estadounidense en las
Naciones Unidas
introdujo su pregunta,
diciendo que esperaba la
respuesta de un
humanista y no de un
brasileño.
Ésta fue la
respuesta del Sr.
Cristóvão Buarque:

Realmente, como
brasileño, sólo
hablaría en contra de la
internacionalización de
la Amazonia. Por más que
nuestros gobiernos no
cuiden debidamente ese
patrimonio, él es
nuestro.
Desde una
perspectiva humanista…
Como humanista,
sintiendo el riesgo de
la degradación ambiental
que sufre la Amazonia,
puedo imaginar su
internacionalización,
como también de todo lo
que es de suma
importancia para la
humanidad.
Si la Amazonia,
desde una ética
humanista, debe ser
internacionalizada,
internacionalicemos
también las reservas de
petróleo del mundo
entero. El petróleo
es tan importante para
el bienestar de la
humanidad como la
Amazonia para nuestro
futuro. A pesar de eso,
los dueños de las
reservas creen tener el
derecho de aumentar o
disminuir la extracción
de petróleo y subir o no
su precio.
De la misma
forma, el capital
financiero de los países
ricos debería ser
internacionalizado.
Si la Amazonia es una
reserva para todos los
seres humanos, no se
debería quemar solamente
por la voluntad de un
dueño o de un país.
Quemar la Amazonia es
tan grave como el
desempleo provocado por
las decisiones
arbitrarias de los
especuladores globales.
No podemos permitir que
las reservas financieras
sirvan para quemar
países enteros en la
voluptuosidad de la
especulación.
Internacionalicemos a
todos los chicos del
mundo…
También,
antes que la Amazonia,
me gustaría ver
la internacionalización
de los grandes museos
del mundo.
El Louvre no debe
pertenecer solo a
Francia. Cada museo del
mundo es el guardián de
las piezas más bellas
producidas por el genio
humano. No se puede
dejar que ese patrimonio
cultural, como es el
patrimonio natural
amazónico, sea
manipulado y destruido
por el sólo placer de un
propietario o de un
país. No hace mucho
tiempo, un millonario
japonés decidió
enterrar, junto con él,
un cuadro de un gran
maestro. Por el
contrario, ese cuadro
tendría que haber sido
internacionalizado.
Durante este
encuentro, las Naciones
Unidas están realizando
el Foro Del Milenio,
pero algunos presidentes
de países tuvieron
dificultades para
participar, debido a
situaciones
desagradables surgidas
en la frontera de los
EEUU. Por eso, creo que
Nueva York, como sede
de las Naciones Unidas,
debe ser
internacionalizada.
Por lo menos Manhatan
debería pertenecer a
toda la humanidad. De la
misma forma que París,
Venecia, Roma, Londres,
Río de Janeiro,
Brasilia… cada ciudad,
con su belleza
específica, su historia
del mundo, debería
pertenecer al mundo
entero.
Si EEUU quiere
internacionalizar la
Amazonia, para no correr
el riesgo de dejarla en
manos de los brasileños,
internacionalicemos
todos los arsenales
nucleares. Basta
pensar que ellos ya
demostraron que son
capaces de usar esas
armas, provocando una
destrucción miles de
veces mayor que las
lamentables quemas
realizadas en los
bosques de Brasil.
En sus discursos,
los actuales candidatos
a la presidencia de los
Estados Unidos han
defendido la idea de
internacionalizar las
reservas forestales del
mundo a cambio de la
deuda. Comencemos usando
esa deuda para
garantizar que cada niño
del mundo tenga la
posibilidad de comer y
de ir a la escuela.
Internacionalicemos a
los niños,
tratándolos a todos
ellos sin importar el
país donde nacieron,
como patrimonio que
merecen los cuidados del
mundo entero. Mucho más
de lo que se merece la
Amazonia. Cuando los
dirigentes traten a los
niños pobres del mundo
como Patrimonio de la
Humanidad, no permitirán
que trabajen cuando
deberían estudiar; que
mueran cuando deberían
vivir.
Como humanista,
acepto defender la
internacionalización del
mundo; pero, mientras el
mundo me trate como
brasileño, lucharé para
que la Amazonia, sea
nuestra. ¡Solamente
nuestra!”