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Destinadas a herir en lo profundo
donde no llega daga ni estilete
para alumbrar infantes pensamientos
viejos como lo más viejo de los tiempos.
A dar amor, a germinar ideas
A reavivar los odios y querellas
A describir un mundo alucinante
Narrar cuentos, hazañas y epopeyas
Las palabras no son tuyas ni mías,
¡Son del silencio y de la boca se van a los
cerebros!
Porque se apropian de ellos cuando callan
las voces de los que están sufriendo,
o el golpe del que exige rendimiento. |
Las palabras educan.
Pronunciadas o escritas
alimentan la sed de igualdad en la justicia
de los hombres que administran las doctrinas,
olvidando cuan cruel es la existencia
si se demoran mucho en la sentencia.
Las palabras destruyen con presteza
lo que costó muchas vidas conquistar
porque mienten,
si no expresan la verdad.
Las palabras como las olas del mar,
no llegan solas
nos dejan cosas
y sutilmente se retiran.
Por eso, no las vemos cuando se van.
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Me dicen que soy un loco
porque soy conquistador
y entrego amor y ternura
sin mirar a quien lo doy
porque tengo alma de artista
y me siento creador
modelando mis conquistas
como lo haría un pintor
No me importa lo que digan
mientras en mi alma perdura
el placer de dar amor
Amo así porque estoy loco
porque adoro mi locura
porque creo en lo que soy.
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Los que dicen que estoy loco
jamás podrán comprender
de que forma llego al alma
de un hombre o de una mujer
Como mi amor es entrega
yo disfruto con placer
al conquistar con ternura
pues mi locura es amar
para dar a quienes amo
la mayor felicidad.
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Los Ángeles son asexuados, por eso en mi
aspiración
guardo un rincón para amar todo lo que mis ojos
pueden ver.
Hay un altar donde el incienso,
el agua y la luz de las velas,
protegen a los seres signados por el amor.
Así como eres tú, quisiera poder ser igualmente
yo.
No tengo miedo de decirlo.
Te amo con un amor universal más viejo que toda
edad.
Más tierno que el pulgar de un bebé, más inocente
que una flor. |