MERCEDES | HUMBERTO RAMÍREZ
Un cuadro de principios del Renacimiento,
atribuida a un desconocido italiano, sería la
pintura más antigua en Uruguay, de acuerdo a una
investigación que lleva adelante Javier Techera,
funcionario del museo "Eusebio Giménez" de
Mercedes.
Mientras ordenaba la pinacoteca del museo
"Eusebio Giménez", un funcionario municipal
encontró una antigua pintura religiosa, que
representa la escena de La Piedad, de la que
había escasos datos: una obra en temple sobre
tabla. No se sabe quién la donó o qué origen
tiene. Los datos sobre su autor son inciertos.
Esto captó el interés de otro empleado
municipal, Javier Techera, quien hace tres años
investiga esta pintura y se anima a fecharla en
1460 y a decir, en consecuencia, que es "el
cuadro más antiguo" que existe en Uruguay.
"Esto tenía una ficha que decía Martín Da Udine",
indicó el funcionario, "y de lo que he podido
investigar no existe como artista con esta
técnica. Es un `temple sobre tabla`".
"Este cuadro siempre estuvo acá, nadie recuerda
de quién fue la donación, quién lo trajo. Ángel
Braceras Haedo fue el donante de las obras
europeas que posee el museo, pero yo no me
arriesgo a decir que esta obra haya sido donada
por él", dijo Techera a El País, ya que "no hay
ningún documento" que lo certifique.
El temple es una técnica de la Edad Media y los
primeros años del Renacimiento. El óleo empieza
a imponerse a mediados del siglo XV (1450) y el
temple es anterior.
"Era una técnica en la que los artistas se
proveían ellos mismos de las pinturas que eran
de pigmentos vegetales o minerales y luego, para
hacer la impregnación sobre la tabla o el
retablo, se usaban huevos, clara y yema batidos
para adherir con los pigmentos, eso es el
temple", explicó Javier Techera, que se apoyó en
los conocimientos y la experiencia de Osmán
Jorge Astesiano, asesor artístico del Poder
Legislativo, entre otras personalidades.
"Teniendo en cuenta lo que pueden ser las
figuras, los rostros, cómo están las
perspectivas puedo decir que es renacentista del
cuatrocientos, una etapa que abarca entre 1430 a
1480/90, que en definitiva es la segunda etapa
del Renacimiento. Esto fue pintado
aproximadamente entre 1460 y 1480 por eso me
arriesgo a decir que es la pintura más antigua
del Uruguay", afirmó Techera.
El marco del cuadro también aporta pistas: "Por
lo general lo hacía otro artista, uno era el
pintor y otro hacía el marco. Este marco tiene
una característica muy especial que no es muy
vista en Uruguay: tiene una taracea. La taracea
es de incrustaciones de marfil sobre la madera y
tiene inscripciones en latín en toda la vuelta
del cuadro, es como si fuera una lectura",
subrayó Techera.
En esa inscripción puede estar la clave del
origen del cuadro. "Lo que se asegura es la
autenticidad de la obra y la antigüedad", dice
el funcionario.
Un contacto reciente con una universidad
italiana "que tiene un nivel muy alto en
historia del arte renacentista", puede aportar
nuevos datos sobre el enigmático cuadro.
El cuadro mide un metro por 80 centímetros y es
una de las 200 pinturas que integra la
pinacoteca de la biblioteca y museo Eusebio
Giménez.
Entre los artistas uruguayos sobresalen los dos
mercedarios más destacados: Carlos Federico Sáez
y Pedro Blanes Viale. También hay obras de Cúneo
y Pedro Figari, entre otros. La colección de la
casa es de 485 objetos de arte, contando
colecciones de vajilla, platos ingleses,
franceses y chinos; colecciones de abanicos
ingleses y chinos, relojes, mates, estatuillas
chinas y otras esculturas.