|
Vieja casa de madera construida sobre pilares
porque el río Toa Vaca
siempre se sale de madre
Casi metida en el monte con la laguna cercana
para ir a nadar los patos tempranito en la mañana.
Los helechos y malvones, nísperos y bananeros
Las higueras y nogales cuanto bien nos regalaron.
En
Villalba, Puerto Rico, la Tía Carmen vivía
y
criaba sus gallinas en su casita escondida.
Yo
la recuerdo llamando para darles de comer
y
como la perseguían para comer otra vez.
Las aves del Canoillas también solían querer.
Comían alzaban vuelo para regresar después
Guabairos, San Pedrito, Medio Peso y Carpintero,
la
esperaban en el monte para comer con esmero.
|
El
que igual la visitaba porque tenía muchas flores
era el Zumbadorcito picaflor de mis amores
que en el bello Flamboyan, florecido de bermejo
se
destacaba entre todos y se veía de lejos.
Al
despuntar la mañana la vaca había que ordeñar
y
tomábamos la leche con recién horneado pan.
Bellos momentos vividos de mi añorada niñez
pese al tiempo transcurrido de ellos jamás me olvidé.
Agradezco a mi destino que tantas cosas me ha dado
y
al pintor de Puerto Rico de apellido Maldonado
Gracias a él tengo este cuadro que tantas veces soñé
con estampa de los tiempos,
que jamás olvidaré.
|