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Puede ser que en la noche de enero
cuando todos esperan regalos
llegue yo tembloroso y callado
y me acueste a tus pies como un gato
Cuidaré tu ventana del viento
dejaré impermeable el tejado
pondré leña en la estufa este invierno
y jamás me habré de ir de tu lado.
Seré un poco el guardián del tesoro
que se esconde en tus ojos de asombro
y pondré en tus noches el sueño
si te quedas posada en mi hombro.
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No te
olvides de mi tierna amiga,
quiero
ser el duende de tu alcoba
ni te
asustes porque si hace frío
con mi
aliento, caliento tu ropa.
Puede ser
que en la noche de enero
cuando
todos esperan regalos
llegue yo
tembloroso y callado
y me
acueste a tus pies como un gato
Cuidaré
tu ventana del viento
dejaré
impermeable el tejado
pondré
leña en la estufa en invierno
más nunca
me iré de tu lado.
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