¡Viva la Libertad!
de: Raúl el Kalifa Rodríguez
La traílla aún sujeta a los corceles,
pero no llega a estorbar su galope.
Libres sus conciencias trasmiten a sus
pies la fuerza
y al viento corren con los cascos
perturbando el silencio campestre.
Cataprá cataprá cataprá cataprá.
Cataprá cataprá cataprá cataprá.
Los machos van al frente,
compitiendo siempre
y las hembras en la retaguardia
protegidas por semental estampa.
Lejos quedó el carruaje que jalaban. ¡Do
sabe donde, quedó sin movimiento!
Ellos, ¡libres al fin!, corren el tiempo
de los que han roto frenos despiadados
y riendas que gobernaban sin complejos a
los nobles corceles liberados
que recorren caminos presurosos
disfrutando del tiempo y del espacio.
¡Viva la Libertad! Cantan sus cascos
marcando el ritmo del espíritu altivo
renovador de fuerzas por la gloria de
saber que han luchado y vencido.
¡Viva la Libertad! y sobre ellos
revolotean los pájaros y se alzan espantados los gansos
y en los montes los recibe un arroyo que
bajó de los cerros torrentoso,
y en el recodo los acoge, plácido y
manso junto a un enorme, verde, fresco y jugoso campo.